Aquí está la cuestión de la NBA: incluso cuando la clasificación cuenta una historia, los jugadores en la cancha pueden escribir otra. Esta noche, los Dallas Mavericks llegan al Chase Center buscando romper una racha de tres derrotas. Están con 23-48, muy lejos de los playoffs, y francamente, ha sido una temporada difícil en Dallas. Perdieron su último partido contra los Lakers, 120-101, el 22 de marzo, y antes de eso, cayeron ante los Warriors, 127-125, el 20 de marzo. Eso es un doble golpe consecutivo contra un equipo al que se enfrentarán de nuevo esta noche.
Mira, Luka Doncic sigue siendo Luka Doncic. El tipo promedia 32.7 puntos, 8.7 rebotes y 8.2 asistencias por partido. Es una amenaza de triple-doble andante cada noche. En ese último enfrentamiento contra Golden State, anotó 30 puntos, 7 rebotes y 17 asistencias. Esa es una actuación monstruosa. Pero el baloncesto es un deporte de equipo, y aparte de los 23 puntos de Christian Wood y los 16 de Dwight Powell, los Mavericks no obtuvieron suficiente potencia de fuego consistente del resto de la plantilla para cerrar el partido. Spencer Dinwiddie, quien fue traspasado a principios de temporada, habría sido de gran ayuda en estas situaciones.
**Los Warriors encontrando su ritmo (¿finalmente?)**
Por otro lado, los Golden State Warriors se aferran a ese décimo puesto en el Oeste, con 33-38. Han ganado tres de sus últimos cinco, incluyendo ese ajustado partido contra Dallas hace solo un par de noches. Stephen Curry, incluso a los 35 años, sigue encendido, promediando 29.8 puntos y lanzando un 42.6% desde la línea de tres. Anotó 20 puntos en el último partido contra Dallas, pero Klay Thompson fue el verdadero héroe, anotando 32 puntos con 12 de 22 tiros de campo, incluyendo 8 de 14 desde la línea de tres. Ese es el Klay que hace que los Warriors sean tan peligrosos.
Y no olvidemos a Jordan Poole. Ha tenido sus altibajos este año, pero puede explotar en cualquier momento. Añadió 22 puntos desde el banquillo contra Dallas el 20 de marzo, anotando 4 triples. Cuando esos tres jugadores están encendidos, especialmente en San Francisco, es una tarea difícil para cualquier equipo, y mucho menos para uno que está luchando como los Mavericks. Kevon Looney también está constantemente consiguiendo rebotes de dos dígitos, con 13 en el último partido. Es el héroe anónimo de su defensa interior.
Aquí está mi predicción: los Mavericks son mejores de lo que sugiere su récord, pero su defensa es un completo desastre. Están permitiendo 114.7 puntos por partido, el 23º en la liga. Simplemente no se puede ganar consistentemente en la NBA con ese tipo de esfuerzo defensivo, por muy brillante que sea Doncic en ataque. Permitieron a los Lakers lanzar un 52.3% desde el campo y un 44% desde la línea de tres en su último partido. Eso simplemente no es lo suficientemente bueno.
**¿Podrá Dallas robar una victoria a domicilio?**
Es difícil ganar a domicilio en la NBA, especialmente contra un equipo que lucha por un puesto en los playoffs. Los Mavericks tienen un récord de 8-27 fuera de casa esta temporada. Esa es una estadística sombría. Han mostrado destellos de brillantez, como cuando Doncic anotó 42 puntos y 13 asistencias contra los Pelicans el 8 de marzo, pero esas actuaciones a menudo son seguidas por colapsos defensivos.
La cuestión es que Golden State todavía tiene algo por lo que jugar. Necesitan cada victoria que puedan conseguir para consolidar ese puesto de play-in. Dallas, por otro lado, está jugando por orgullo y posición en el draft. Mi audaz predicción: los Warriors aprovecharán el impulso de su reciente victoria y Klay Thompson volverá a encenderse, llevando a Golden State a una cómoda victoria de 15 puntos sobre los Mavericks.